MIÉRCOLES 18 DE FEBRERO, 2026

de Ceniza

INICIO DEL TIEMPO DE CUARESMA La Cuaresma nos ofrece la oportunidad de ejercitarnos en la práctica del amor a Dios y al prójimo a un nivel más profundo. Es un tiempo adecuado para ahondar en lo que predicamos, tanto de palabra como a través de los medios digitales. Es importante repensar en los tres valores que nos presenta la Iglesia: el ayuno, la limosna y la oración.

Santa Bernardita Soubirous, joven vidente de la Virgen María, en Lourdes, Francia.

LECTURAS LITÚRGICAS

Del Prof. Joel 2, 12-18: Convertíos a mí de todo corazón, rasgando los corazones y no las vestiduras. 2 a Corintios 5, 20-6,2: Ahora es el tiempo de la gracia y el día de la salvación.

Mateo 6, 1-6: Cuando vayas a rezar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y reza a tu Padre que está en lo escondido.

NUESTRA HISTORIA

1823: Monseñor Juan Pablo Gaston de Pins toma posesión como Administrador Apostólico de Lyon. Gran bienhechor del P. Champagnat y del Instituto.

ORAMOS HOY

Que el tiempo de Cuaresma favorezca en cada uno la conversión continua.

Por las comunidades educativas, para que coordinen esfuerzos a favor de la evangelización.

Por la pastoral de las vocaciones en nuestros colegios y escuelas y nuestra implicación directa en la misma.

Por las familias con graves problemas económicos, de salud o de cualquier otra índole.

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA DILEXI TE - LEÓN XIV

49. La compasión cristiana se ha manifestado de manera peculiar en el cuidado de los enfermos y los que sufren. San Cipriano, durante una peste en la ciudad de Cartago, donde era obispo, recordaba a los cristianos la importancia del cuidado de los infectados al afirmar: «Esta epidemia que parece tan horrible y funesta pone a prueba la justicia de cada uno y examina el espíritu de los hombres, verificando si los sanos sirven a los enfermos, si los parientes se aman sinceramente, si los señores tienen piedad de los siervos enfermos, si los médicos no abandonan a los enfermos que imploran». La tradición cristiana de visitar a los enfermos, de lavar sus heridas, de consolar a los afligidos no se reduce a una mera obra de filantropía, sino que es una acción eclesial a través de la cual, en los enfermos, los miembros de la Iglesia «tocan la carne sufriente de Cristo».

2026-02-18

Instalar Calendario Marista

Instalar
×